El Líder Negativo

En todas las empresas de mas de veinte empleados encontramos sociedades paralelas. Podríamos hacer un símil con una obra de teatro exhibida simultáneamente en varios escenarios y en cada uno de ellos grupos de actores representando los mismos personajes.

Esto sucede en cualquier grupo social, desde una familia hasta un país, pero como las empresas son lugares de trabajo, en los que se pasa buena parte de la vida, adquieren importancia especial para ser analizadas.


De todos los personajes que actúan en una empresa, el que mas desata sentimientos extremos es el "Líder Negativo". Adquiere esta etiqueta por arrastrar a los demás hacia comportamientos que no aportan beneficios a las organizaciones.


Se distingue por conservar características de la administración de hace dos siglos. Basa su poder en el terror, todo lo resuelve con gritos y actitudes groseras para intimidar y lograr sus objetivos. Siempre quiere tener la razón y cuando se ve enfrentado a argumentos inteligentes, pone en ridículo a su interlocutor y con chistes de mal gusto va confundiendo el ambiente y sale airoso. Cuando es miembro de junta o pertenece a comités no los deja avanzar y todo lo que hace la administración o sus compañeros de trabajo no sirve para nada. Es un genio para alabar a los Grandes Jefes y para despistarlos, pues no pueden creer que todo lo que el resto del personal habla de este individuo pueda llegar a ser cierto. Frente a los clientes o personal externo a la compañía es el personaje mas agradable y servicial, en síntesis es un maestro del camuflaje, del engaño y la mentira.


Mientras quienes tienen que interactuar con el, siempre están pensando en cambiar de empleo, ir al trabajo se les vuelve una tortura y nada de lo que hagan por congeniar con esta especie, funciona.


Es en este punto donde me detendré. Primero quiero dirigirme a los dueños , presidentes y gerentes, para que cuando su personal en un buen numero les manifieste inquietud e incertidumbre por la conducta de este "Líder", presten atención y no se justifiquen con la tonta frasecita que todo lo arregla y permite lavarse las manos: "No le pare bolas y siga trabajando". Les juro que el daño que producen con esa actitud es tanto o mayor que al causado por el personaje de marras. Es posible inclusive que sea un gran trabajador y su rendimiento acobarde al jefe para llamarle la atención o tomar decisiones. La verdad es que es mas fácil hacer de un buen hombre un gran trabajador, que de un “Líder” de estos un buen hombre.


En segundo lugar quiero hablarles a quienes padecen la compañía de esta especie. No les puedo decir que no sientan miedo, además el miedo es un buen compañero, nos mantiene alertas, lo que no debemos es dejar que se convierta en pánico. Pero si les puedo decir que la dignidad no se negocia y que sin acudir a sus métodos, plántense con fuerza en sus posiciones y mientras sean justas y defiendan la verdad, no cedan. Estoy seguro que todos coincidirán conmigo, que mientras estemos regidos por la verdad cualquier batalla estará ganada. Si en su ataque este hombre resuelve gritar para garantizar su victoria, manténganse serenos, pero que se den cuenta que se les acabo el juego. Diviértanse modificando su propia conducta, cambien y denle una bofetada a la sumisión y para lograrlo solo decídanse a hacerlo ya!


Por ultimo me dirijo a todos estos "Lideres Negativos", y empiezo por decirles que no tienen derecho a ser así. El daño que producen a las personas y a las organizaciones no tiene nombre, destruyen personalidades e incluso carreras y familias. No se imaginan lo que sienten sus víctimas cuando son pulverizadas por sus actitudes No tienen derecho a quitarle la alegría ni la tranquilidad a los compañeros de trabajo. no tienen derecho a quitarles la alegría a unos niños que no pueden jugar con sus papas porque llegaron a la casa reventados. No tienen derecho a obligar a la gente a cambiar de empleo. No tienen derecho a no dejar vivir en paz.


Si usted tiene la valentía de enfrentarse consigo mismo y reconocerse un “Líder Negativo”, decídase a cambiar y dese una oportunidad de ser y hacer feliz a los demás. Si no es capaz, por favor cambie de empleo y váyase para la competencia.